Hoy se cumplen 10 años de un acontecimiento que ha cambiado el transcurso de la historia moderna. Podemos decir que hay un antes y un después. El punto de inflexión es por todos conocido: el ataque a las torres gemelas de New York. Cuando ocurrió estaba empaquetando mis cosas en Baza para llevármelas a Cúllar, mi nuevo destino. No tenía TV, y lo seguí por la radio. Después tuve la suerte de conocer en el verano de 2002 esta ciudad con motivo de la JMJ de Toronto. Fuimos 4 de nuestra diócesis. Y allí estuvimos 3 días, y fueron 3 días muy intensos. A pesar de que ya habían pasado unos meses, el peso del atentado estaba en el ambiente, tanto en el aeropuerto con sus excesivos controles como en el sentir de los propios ciudadanos. El hueco que dejó la torre era impresionante. Recuerdo una catequesis que nos dieron en la catedral de San Patricio, la mujer de un bombero muerto en el rescate a las personas en la torre, contó su testimonio y cómo Dios le había ayudado a saber encajar este golpe, «Dios todo lo ha hecho bueno», decía.
Desde aquel día todo cambió para EEUU. Empezaron a poner medidas ante un fundamentalismo sin precedentes. Me quedo con las palabras que Juan Pablo II, el grande, nos dijo en la explanada de Toronto: «la fe no se impone, se propone», y esto dice mucho, pero mucho, de nuestro cristianismo. Que tengáis buen domingo.

En este enlace podéis ver un resumen en castellano de lo que el papa ha dicho en su visita a España. Me ha gustado el formato y la manera de decirlo. Es cierto que este Papa es más para ser escuchado y leído que para ser visto. Os apunto un adelanto. «Como dice Platón: “Busca la verdad después se te escapará de las manos”»








